Hecho para músicos que trabajan.
Encuentra la tocada. Encuentra al músico. Maneja el grupo. Jamigo junta tocadas, músicos, calendario, chat del grupo, repertorios y el día de la tocada en un solo lugar.
El problema
La tocada anda en once lugares a la vez.
La hora de llegada está en un mensaje. La dirección en otro. El repertorio es la foto de una servilleta. Quién va de verdad está enterrado ochenta mensajes atrás en el grupo, y el único que sabe dónde estacionarse ya se durmió.
- Mensajes
- Grupos de WhatsApp
- Publicaciones de Facebook
- Una hoja de cálculo
- Dos calendarios
- Notas del teléfono
- Capturas de pantalla
- Notas de voz
- Una llamada a las 11 de la noche
Nada de eso está mal. Nada más está regado, y así es como se cae una tocada. Jamigo junta ese mismo trabajo en un solo lugar, en el orden en que de verdad pasa.
Disponibilidad y calendario
Tu calendario debería conseguirte trabajo.
Abre un día y quien ande buscando músico para esa noche te encuentra. Marca una sola vez los días en que normalmente estás libre — todos los viernes, los domingos nunca — y Jamigo llena el resto.
Nadie ve tu calendario. Ven que estás libre. Las tocadas apartadas, los ensayos y los días que bloqueaste son tuyos, y una regla que se repite nunca le gana a algo que ya es real.
- Abierto para trabajo
- Apartado
- Bloqueado
Mercado
Encuentra trabajo. Encuentra al que falta. Encuentra equipo.
Cinco carriles en una sola pantalla: Tocadas, Músicos, Grupos, Equipo y Clases. Filtra por instrumento, por estilo, por hoy, por esta semana.
- Las tocadas enseñan el pago, el instrumento, la fecha y la ciudad antes de que le piques.
- Los músicos se ordenan por instrumento, estilo, distancia y quién está libre de verdad — nunca por cuántos seguidores tienen.
- ¿Se te cayó el baterista a las 6? Busca quién tiene la noche abierta, cerca de ti y en ese instrumento.
Grupos
Un grupo es una operación. Jamigo la maneja.
Un espacio por grupo: quiénes están y qué tocan, un solo chat, la agenda, y el repertorio con el que el grupo de verdad trabaja.
- Integrantes con puestos de verdad — dueño, líder, director musical, mánager, integrante, suplente fijo — y cada uno puede hacer cosas distintas.
- Ensayos con hora, lugar y quién dijo que va.
- Un repertorio con las canciones del grupo, tonos, tiempos y quién canta cada una — más los repertorios por tocada y el vestuario.
- Lugares abiertos, para que un grupo que necesita saxofón lo pueda decir.
Repertorios y los datos de la tocada
Deja de enterrar la tocada ochenta mensajes atrás.
Arma el repertorio una vez — el orden, los tonos, la nota del vals a las ocho en punto — y mándaselo al grupo. Todo lo demás de la noche cabe en una pantalla: salón, hora de llegada, descarga, prueba de sonido, el cliente y el vestuario.
El vestuario puede pedir confirmación, para que el líder vea quién ya lo leyó en lugar de suponerlo. El dinero se ve como el grupo decidió: solo el líder, lo de cada quien, o el total completo.
Jamigo no mueve dinero. Lo que ves es lo que se acordó, escrito, para que el grupo no ande adivinando. El pago sigue siendo entre ustedes, como siempre.
El día de la tocada
Todos saben quién viene y a qué hora.
Una pantalla para la noche. Di que vas, o di que no vas a poder — con tiempo suficiente para que se arregle. De ahí, la alineación enseña dónde anda cada quien.
- Alistándose
- En camino
- Ya llegó
- Sin respuesta
Puedes compartir tu ubicación con el grupo — solo con ese grupo, solo para esa tocada y solo hasta que se acabe el tiempo. Jamigo guarda tu última posición, nunca el camino, y se borra cuando llegas o cuando se acaba el tiempo.
En el navegador esto solo funciona con la app abierta. Para que se actualice con la app cerrada se necesita la app del teléfono, y Jamigo lo dice en la pantalla en vez de fingir.
Mensajes
Cada conversación está pegada a algo real.
Una sola bandeja, y cada conversación pertenece a un grupo, a una tocada, a un equipo o a un trabajo. Siempre sabes por qué estás hablando con esa persona, y no hay mensajes de desconocidos: la conversación existe porque hay trabajo detrás.
- Respuestas, para que la contestación se quede pegada a su pregunta.
- Reacciones, porque ocho personas escribiendo «👍» no es una conversación.
- Repertorios que llegan como tarjeta que se abre, no como captura de pantalla que se queda vieja.
Clips e identidad musical
Que te oigan tocar, no que lean un currículum.
Tu perfil empieza por lo que de verdad decide la llamada: qué tocas, cómo suenas, hasta dónde viajas y cuánto cobras. Sube un clip — menos de sesenta segundos, tú tocando de verdad — y se queda en tu perfil y en Videos, el carrete vertical del inicio.
Videos ya está en la beta y empieza vacío para todos. Aquí no hay video de archivo y en el producto tampoco: los primeros clips van a ser de músicos de verdad.
Reputación
Se gana tocando, no publicando.
En Jamigo la reputación sale del trabajo: tocadas terminadas, y lo que dijo después la gente que estuvo en ellas. Los seguidores, las publicaciones y los «me gusta» son para convivir, y quedan fuera a propósito — nunca tocan quién aparece, quién empata ni a quién contratan.
Después de una tocada, los dos lados contestan dos preguntas simples: si te pagaron lo acordado y si la tocada fue como la describieron. Los porcentajes aparecen hasta que hay suficientes tocadas para que signifiquen algo.
Equipo
Vende el amplificador a alguien que sabe lo que es.
Publica un instrumento, un amplificador, un sonido, cables — con estado, precio y fotos — y habla con gente que ya toca. El interés abre una conversación en la misma bandeja que todo lo demás.
Jamigo no maneja la venta. No hay depósito en garantía, ni envíos, ni protección de pago. Los conecta y se hace a un lado; verse en un lugar público sigue siendo lo correcto.
Cómo funciona
Seis cosas, en el orden en que pasan.
El mismo ciclo que ya vives tocando, sin el papeleo.
Arma tu perfil
Instrumentos, estilos, hasta dónde viajas, tu tarifa, qué llevas y cómo quieres que te paguen. Lo dices una vez y va contigo a todos lados.
Di cuándo estás libre
Abre un día, o marca los días en que normalmente estás libre. Tu calendario sigue siendo privado: lo único público es que estás libre.
Que te encuentren, o busca tú
Los líderes buscan por instrumento, estilo, distancia y disponibilidad. Tú buscas trabajo en ese mismo Mercado.
Habla de algo real
La conversación se abre porque hay una tocada, un grupo o un anuncio detrás. Las condiciones están sobre la mesa desde el primer mensaje.
Coordina la tocada
Cae en tu calendario. El grupo recibe el repertorio, la hora de llegada, el vestuario y la dirección en un solo lugar.
Haz tu historial
Tocas, te pagan, y la tocada cuenta. Tu récord es el trabajo, no los seguidores.
La beta
Jamigo ya está en beta.
Estamos construyendo Jamigo con músicos, líderes de grupo y equipos que de verdad lo usan — en tocadas reales, en semanas reales. Hoy corre en el navegador. Ábrela y dinos qué se rompe.
- Estoy libre
- Me encuentran
- Hablamos
- Me contratan
- Cae en mi calendario
- El grupo se coordina
- Tocamos
- Crece mi reputación